AGILE

Agile permite a las organizaciones obtener mejores resultados mediante el trabajo de equipos de alto rendimiento, integrando al cliente en el equipo, impulsar la motivación de las personas, tener feedback rápido sobre el producto final que se está desarrollando y reflexionar de manera estructural sobre cómo mejorar el proceso de trabajo.

Lo primero de todo ¿Qué es Agile?

Hasta no hace mucho, Agile era visto como un conjunto de técnicas y prácticas de gestión aplicadas mayoritariamente al desarrollo de software. 

Y lo cierto es que no es nada raro, ya que los principios de la filosofía Agile fue desarrollada por un conjunto de desarrolladores de software en el 2001, que juntaron sus recomendaciones para el desarrollo de proyectos de forma ágil en el ya famoso “Manifiesto Agile”.

También en el 2001 se funda la Agile Alliance, de la que formamos parte, para fomentar el uso y la implantación de Agile por todo el mundo.

Dieciséis años después, tras el reconocimiento de la consultora Mckinsey así como de la archifamosa Harvard Business Review, la filosofía Agile se expande rápidamente por todo el mundo y comienza su implantación en todo tipo de organizaciones.

El Manifiesto Agile hacia hincapié en tener en consideración la interacción humana, la colaboración entre equipos, la adaptabilidad de las personas, la elaboración de documentación y el trabajo sobre resultados tangibles entre otros elementos.

El manifiesto Ágil así como la filosofía Ágil son muy fáciles de comprender pero realmente mucho más complicadas de aplicar de forma correcta en la empresa y/o cualquier organización.

Pero antes de entrar en más detalles, ¿qué significa realmente ser Ágil o comportarse como una organización ágil? Vamos a verlo con más detalle.

Principios Ágiles

Los principios y valores sobre los que se fundamenta la filosofía ágil permiten a las organizaciones y empresas adaptarse a mercados y clientes cada vez más volátiles y complejos, donde la incertidumbre es cada vez mayor.

Esto supone claramente una gran ventaja para cualquier empresa en los tiempos que corren.

No importa como de complejo pueda resultar un proyecto a desarrollar, la aplicación de los principios ágiles siempre pueden ser de ayuda para alcanzar los objetivos marcados.

Los principios y prácticas de la filosofía ágil se han introducido y desarrollado en multitud de sectores e industrias, desde la automoción, la banca, la construcción y hasta la medicina… teniendo en consideración que nos encontramos ante unos mercados en constante cambio y evolución.

Mientras la filosofía Ágil se trata de un conjunto de principios y valores, Scrum es la metodología por excelencia para aplicar los principios ágiles en las organizaciones y empresas.

Uno de los términos más conocidos a la hora de aplicar los principios ágiles a través de la metodología Scrum son los ciclos de trabajo o también llamados Sprints.

Si estas pensando en implementar los principios ágiles en tu organización, te recomiendo que lo hagas mediante equipos pequeños y con autonomía propia.

 El planteamiento sería que pudieras generar “equipos ágiles” que permitan desarrollar los principios ágiles en tu organización y difundir las recomendaciones y buenas prácticas dentro de tu empresa.

La generación de varios grupos o “equipos ágiles” permitirá generar una comunicación fluida entre equipos, interacciones e intercambio de buenas prácticas, que permitan a su vez desarrollar e implementar la filosofía ágil en toda la organización.

evolucion filosofia agile

La evolución de la filosofía ágil

Como te comentaba anteriormente, en el 2001, un pequeño grupo de persona se juntaron para debatir sobre la gestión de proyectos de desarrollo de software.

Fruto de ese grupo de trabajo, nacido aquel año el “Manifiesto Ágil” que aglutina los puntos de vista y las mejores prácticas que había desarrollado dicho grupo de personas a la hora de afrontar proyectos de software como contrapunto a los métodos más tradicionales de gestión de proyectos.

El manifiesto ágil, por lo tanto, valora de forma más importante a las personas (integrantes de los equipos) y las interacciones entre ellos mismos sobre por ejemplo los procesos y las herramientas de gestión.

La filosofía ágil también le da más relevación a los resultados tangibles (de cualquier tipo de proyecto) que a la documentación generada sobre el proyecto en cuestión, haciendo también más hincapié en la colaboración fluida con el cliente y menos relevancia a un contrato detallado y poco flexible.

A raíz del desarrollo del manifiesto ágil, surgieron varias preguntas que podrían cambiar los entornos de trabajo y la manera de afrontar los proyectos de desarrollo, vamos a revisar algunas de ellas:

  • ¿Qué pasaría si creáramos un lugar de trabajo que aprovechase todos los talentos de aquellos que participan en un proyecto determinado?
  • ¿Qué sucedería si esas personas estuvieran totalmente centrados en entregar valor a los clientes para las cuales se está realizando el proyecto?
  • ¿Cómo encajarían estas prácticas y filosofía de trabajo con la gestión de proyectos más tradicional? ¿Podrían operar en escala?
  • De ser así, las respuestas dichas preguntas, es decir, los cambios en la forma de afrontar dichos proyectos, ¿serían válidas para otras organizaciones y proyectos no relacionadas exclusivamente con el desarrollo de software?

En el año 2001, mientras se desarrollaba el manifiesto ágil estas preguntas no tenían respuesta.

Los impulsores de la filosofía ágil trabajaron por descubrir las respuestas a dichas preguntas a través de la realización de distintos experimentos en entornos de trabajo reales.

Durante bastante años, fue difícil encontrarle mucho sentido a los experimentos que iban desarrollando los creados del manifiesto ágil y de hecho surgieron detractores, como en todo cambio.

Algunos argumentaban que no era posible aplicar dicha filosofía en proyectos que no fueran únicamente de software e incluso algunos argumentaban que al intentar aplicarlo en otro tipo de proyectos acabarían por adaptar la burocracia antigua.

Con el tiempo, se fueron obteniendo resultados y la filosofía ágil comenzó a demostrar su aplicabilidad y sus beneficios en diversos sectores, aumentando con ello la fama de la propia filosofía y su aplicación en cada vez más sectores e industrias.

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Metodologías Ágiles

Ante la evolución de la tecnología y ya que el software se esta convirtiendo en un elemento fundamental y crítico de casi cualquier organización y/o proyecto, la aplicación de la filosofía Ágil se está aplicando en cada vez más empresas.

Sin embargo, aunque los principios de la filosofia agil resulten sencillos de comprender, la aplicación de las distintas metodologias agiles no resultan tan sencilla de aplicar para mandos intermedios y directivos.

Y esto se debe principalmente a que la filosofia y las metodologias agiles no son simplemente una nueva forma de afrontar proyectos y/o desarrollos, sino que los principios agiles afectan también a la conceptualización que teníamos de las organizaciones y empresas desde hace más de 100 años.

Hasta la fecha, habíamos concebido a las empresas como organizaciones que buscaban una alta eficiencia explotando su modelo de negocio actual, sin embargo, ante los constantes y rápidos cambios de los mercados y de los entornos, este concepto de empresa esta quedando obsoleto en la gran mayoría de sectores e industrias.

Por el contrario, la filosofía ágil concibe a las empresas como organizaciones en constante crecimiento, cambio y adaptación (como si fuesen seres vivos adaptándose a un ecosistema cambiante) al mercado en búsqueda de nuevas oportunidades y de formas de aportar (más) valor a sus clientes.

Para comprender de forma optima la filosofía ágil, debemos reconocer que el futuro de las empresas y organizaciones depende de inspirar y facilitar el trabajo a las personas capacitadas para acelerar e impulsar la innovación, buscando siempre aportar más valor al mercado y a los clientes.

Para ello, como organización, si queremos implementar la filosofía ágil, debemos facilitar la creación de equipos autónomos y autoorganizados.

Para poder desarrollar y aplicar la filosofía y metodologías agiles de forma correcta, debemos tener claro que toda la organización debe trabajar por generar más valor al mercado y al cliente.

Esto tiene implicaciones muy importantes, tanto para los empleados, que entienden y ven resultados tangibles y reales sobre los proyectos que llevan a cabo sino también para la organización en si misma, ya que la rentabilidad puede aumentar de forma drástica.

¿Qué son las Metodologías ágiles?

Las metodologías ágiles son herramientas y procesos que permiten a los equipos de trabajo dar respuestas rápidas a las demandas impredecibles que reciben del mercado y los clientes durante el desarrollo de un proyecto determinado.

Además, las metodologías ágiles añaden una capa de gestión que permite a los equipos evaluar el desempeño del trabajo desarrollado hasta la fecha mediante unas rutinas llamadas sprints.

Gracias a estas metodologías (ágiles), las organizaciones y las empresas pueden desarrollar sus proyectos y obtener como resultado el producto o servicio correcto que demanda el mercado y los clientes.

Si las empresas aplican de forma correcta las metodologías ágiles, estarán ganando una posición competitiva muy relevante, pues entregar los productos y/o servicios adecuados a los mercados globales y cambiantes es sin duda una ventaja competitiva muy relevante hoy en día.

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¿Cuáles son las ventajas de las metodologías ágiles?

Vamos a desarrollar con más detalle cuales son las principales ventajas de las metodologías ágiles aplicadas al día a día de las empresas y organizaciones.

Compromiso y satisfacción de todas las partes interesadas en un proyecto
La aplicación de la metodología ágil genera oportunidades para el intercambio de
información y opiniones entre los equipos al frente del proyecto y los clientes y/o
stakeholders.

Buscamos mediante la involucración activa del cliente en el desarrollo del proyecto
que pueda evaluar los avances y dar feedback a los equipos para reducir al mínimo
las desviaciones del proyecto en cuestión.

Esto sin duda, facilita a los equipos comprender la visión del cliente y sus
necesidades a un nivel difícil de alcanzar con otras metodologías de trabajo y permite a los equipos de trabajo desarrollar y entregar de forma regular partes del
proyecto que realmente aportan valor al cliente.

Transparencia
Al involucrar de forma activa al cliente durante todo el proyecto, las metodologías
agiles permiten al cliente obtener resultados tangibles en periodos de tiempo más
cortos que la longitud total del proyecto en cuestión, pero también debe
comprender el cliente que los resultados entregados corresponden con un proyecto
en progreso y no un resultado final.

Esta transparencia claramente tiene muchas ventajas pero debe ser comprendida y
aceptada por todos los involucrados en el proyecto.

Entrega rápida
Los ciclos de trabajo en las metodologías ágiles, denominados Sprints, suelen tener una duración recomendada de entre 1 y 4 semanas.

Buscamos que sean ciclos relativamente cortos de tiempo para buscar resultados tangibles a corto plazo y poder hacer entregas parciales (y rápidas) a cliente (y/o stakeholders) y así poder evaluar si el trabajo realizado hasta la fecha ha sido correcto.

Costes y volumen de trabajo predecible
Gracias a la aplicación de los sprints y el trabajo en ciclos temporales acotados, los costes y el volumen de trabajo a ejecutar es predecible y controlable.

Al combinar los costes asociados a cada sprint con el volumen de trabajo sera posible calcular el valor (y/o coste) de cada funcionalidad y con ello poder evaluar de forma más efectiva la rentabilidad de cada trabajo desarrollado y su aporte de valor al proyecto en su conjunto.

Flexibilidad en la priorización
Las metodologías Scrum permiten incorporar una mayor flexibilidad a la hora de priorizar las funcionalidades y características de un proyecto (producto y/o servicio) que se pretende entregar al cliente y el equipo tiene más control sobre las distintos elementos que deben “construir” para alcanzar el final del proyecto en cuestión.

Abraza el cambio
Sin buscar de forma constante el cambio y/o la adaptación del proyecto en desarrollo, las metodologías agiles permiten adaptarse al cambio mucho mejor que cualquier otra filosofia de trabajo.

Al basar el trabajo en ciclos cortos (sprints) es posible evaluar los avances de forma constante y decidir si es necesario realizar cambios, ajustes o incluso cambiar el rumbo de forma drástica.

Centrados en aportar valor al cliente
Con las metodologías ágiles buscamos que los equipos de trabajo tengan una percepción más cercana de las necesidades y demandas del cliente, focalizándose así en desarrollar funciones y características que aportaran valor al mercado y al cliente.

Centrado en los usuarios
Las metodologías ágiles usan a los usuarios, más bien la información trasmitida por los usuarios como fuente de insights fundamentales para definir y construir el proyecto en cuestión.

Centrándose por lo tanto en las necesidades de los usuarios y comprendiendo de forma optima sus demandas, los equipos pueden desarrollar funciones que entregan un valor real al usuario.

Mejora la calidad
Los proyectos se dividen en unidades de trabajo más pequeñas (y más manejables), haciendo mucho más fácil para los equipos el desarrollo de las tareas oportunas.

Al realizar pruebas de concepto y entregas a clientes de forma regular, la calidad entregada y la calidad percibida aumenta de forma drástica. Los defectos y desajustes que podrían ser habituales aplicando otras metodologías son eliminadas gracias a las metodologías ágiles.

Principales Metodologías Ágiles

Existen varias metodologías que podríamos encuadrar bajo la denominación “Ágil”, que comparte la misma filosofía y características similares.

Sin embargo, a la hora de implementarlas y ponerlas en práctica, cada una de ellas tiene sus propias características individuales que influirán en su aplicabilidad según las necesidades de la organización o del proyecto.

Vamos a ver a continuación las principales metodologías que podríamos encuadrar bajo el epígrafe ágil:

– Scrum
Se trata de una metodología por excelencia en el marco ágil, que se esta convirtiendo en muy habitual en muchos sectores y empresas.

Se trata de una metodología que puede aplicarse en muchos tipos de proyectos, desde software hasta hardware e incluso el desarrollo de productos y servicios.

– Lean
Se trata de una metodología derivada de los principios desarrollados a través del TPS (Toyota Production System), que además tiene múltiples variantes según las necesidades del sector en el que sea necesario aplicarlo (Lean Office, Lean Construcción, Lean Thinking, Lean Startup, etc).

Todas estas metodologías se centran en aportar el máximo valor al cliente reduciendo a la mínima expresión los desperdicios del proceso y/o producto.

Se trata de una metodología muy extendida y con grandes resultados en sectores como el industrial (Lean Management)

– Kanban
La metodología Kanban esta diseñada para facilitar la gestión y ejecución de cualquier proyecto y gestionar de forma optima la carga de trabajo del equipo involucrado en el proyecto.

Como la metodología Scrum, lo que se busca con Kanban es facilitar al máximo el trabajo de los equipos.

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Manifiesto Agile

En el año 2001, diecisiete personas pasaron una semana entera (en UTAH, USA) trabajando sobre un nuevo concepto para desarrollar proyectos que cambiaria por completo el desarrollo de software y además muchas otras industrias y empresas.

Dichas personas compartían una misma visión sobre los procedimientos y métodos que se usaban en aquella época a la hora de afrontar el desarrollo de proyectos de software.

Para ellos, el problema radicaba en que las empresas centraban muchos esfuerzos (demasiados) en planificar y documentar hasta el mas mínimo detalle de un proyecto de software, dejando en un segundo plano lo más relevante de todo: el resultado que entregarían a su cliente y el valor real que entregarían.

Tras dicha semana de trabajo, aquel grupo de personas salieron de su “retiro espiritual” con lo que ellos bautizaron como el “manifiesto ágil”, compuesto por cuatro valores de negocio respaldados por doce principios que a la postre transformaría por completo la industria del desarrollo de software y esta en la actualidad convirtiéndose en una tendencia imparable en multitud de sectores e industria de todo tipo.

El objetivo del Manifiesto Ágil

Lo que buscaban los creadores del manifiesto era juntar en un único documento las mejores prácticas y recomendaciones que permitieran desarrollar y aplicar la filosofia agil no solo en proyectos de desarrollo de software, sino también en otro tipo de proyectos.

Para ello, los cuatro valores que conforman el manifiesto agil promueven el desarrollo de proyectos centrados en la calidad y la creación de un producto que satisfaga las expectativas de los clientes.

Además, los doce principios que forman parte del manifiesto agil buscan generar un entorno de trabajo centrado el equipo y en el cliente, alineando los objetivos comerciales de la empresa con las necesidades del cliente y adaptando los entornos de trabajo a los constantes cambios en los proyectos y en los mercados.

Vamos a ver a continuación los valores y los principios del manifiesto agil.

Los cuatro valores del manifiesto ágil

El manifiesto Ágil se fundamenta sobre cuatro valores:

– Prioriza individuos e interacciones sobre procesos y herramientas
– Prioriza resultados tangibles sobre redacción de documentación
– Prioriza colaboración con el cliente sobre contrato estrictos y detallados
– Prioriza la respuesta al cambio sobre seguir el plan establecido

No debemos confundirnos y pensar que el manifiesto ágil resta importancia a los elementos de la derecha (procesos y herramientas, documentación, contratos…) y reconociendo su importancia, le concede más relevancia a los elementos de la izquierda (personas, resultados, colaboración con el cliente y adaptación).

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Los doce principios del manifiesto ágil

El manifiesto ágil realmente nació en la necesidad de encontrar un espacio común entre las distintas metodologías existentes, como puede ser Scrum, Extreme programing, Cristal y otras metodologías de desarrollo de software.

Los 12 principios que forman parte por lo tanto de manifiesto ágil son:

1- Satisfacer a los clientes mediante la entrega rápida y continua de resultados
tangibles y que aporte valor.
2- Dividir los proyectos en tareas más pequeñas que se pueden completar
rápidamente.
3- Reconocer que los equipos auto organizados pueden entregar mejores resultados.
4- Confiar en las personas y facilitar el entorno y el apoyo necesario para que puedan
desenvolver su trabajo de forma optima
5- Crear procesos que promuevan mejoras continuas.
6- Mantener un ritmo constante de finalización y entrega de trabajo terminado
7- Estar abiertos al cambio y a la adaptación del proyecto incluso cuando estos
surgen en la mitad de un proyecto en desarrollo.
8- Reunir de forma continuada a los miembros del equipo con los clientes (y/o
stakeholders) para analizar el avance del proyecto.
9- Facilitar e impulsar (regularmente) la reflexión por parte de los equipos sobre
cómo mejorar los procesos, reducir tiempos y eliminar desperdicios.
10- Medir el progreso del proyecto por la cantidad de tareas completadas.
11- Búsqueda continua de la calidad.
12- Aprovechar los cambios para crear una ventaja competitiva en el proyecto o en
la empresa.

La revolución de las metodologías ágiles

A pesar de que la filosofía ágil nació para aplicarse en el desarrollo de software, lo cierto es que hoy en día podemos encontrar multitud de ejemplos de aplicación de dicha filosofía y sus metodologías en un sinfín de sectores e industrias.

La empresa NPR ha aplicado las metodologías agiles con éxito y ha conseguido reducir sus costes de programación en un 66%, gran resultado sin duda.

Pero también es cierto que las metodologías agiles están siendo aplicadas por ejemplo por equipos de investigación para desarrollar curas para diversas enfermedades.

Nosotros mismos, desde RobertoTouza.com hemos trabajado con infinidad de instituciones, empresas y organizaciones para aplicar los principios agiles en multitud de sectores y proyectos.

La empresa Philip Morris Internacional (Tabacalera), la empresa Sodimac-Corona (retail), la empresa Klepierre Management (property) y la empresa Atento (outsourcing) son solo algunos ejemplos de organizaciones a las que hemos ayudado a implantar metodologías ágiles.

Gestión ágil de Proyectos

La Gestión Ágil de Proyectos (Agile Project Management – APM) es un enfoque iterativo para planificar y guiar procesos de proyectos.

Al igual que con Agile Software Development, un proyecto Ágil es completado en pequeñas secciones. Estas sesiones se denominan iteraciones. En los Desarrollo Ágil de Software, por ejemplo, una iteración se refiere a un sólo ciclo de desarrollo. Cada sesión o iteración es revisada o criticada por el equipo de proyectos, el cual debe incluir representantes de los diversos interesados ​​del mismo y así, las ideas obtenidas de la crítica de una iteración se utilizan para determinar cuál debería ser el siguiente paso a seguir.

El mayor beneficio de la Gestión Ágil de Proyectos es su capacidad de responder a los problemas a medida que surgen durante el transcurso del proyecto. Hacer los cambios necesarios en el momento adecuado puede ahorrar recursos y, en última instancia, ayuda a entregar, a tiempo y dentro del presupuesto establecido, un proyecto exitoso.

Gestión de Proyectos con Metodologías Ágiles

La metodología ágil divide los proyectos en pequeñas piezas que se completan en sesiones de trabajo que van desde la fase de diseño hasta las pruebas y el control de calidad (QA). Estas sesiones a menudo se llaman sprints, el término para iteración utilizado en un método de desarrollo ágil específico y popular conocido como Scrum. Estos sprints son generalmente cortos, típicamente de dos a cuatro semanas de duración.

La metodología Ágil permite a los equipos liberar segmentos a medida que se completan. Este programa de lanzamiento continuo permite que los equipos demuestren que estos segmentos son exitosos y, si no lo son, sirven para corregir fallas rápidamente. Se cree que esto ayuda a reducir la posibilidad de fallas a gran escala, debido a la una mejora continua que se lleva a cabo durante todo el ciclo de vida del proyecto.

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¿Cómo funciona la Gestión Ágil de Proyectos?

Los equipos ágiles incorporan comentarios rápidos, adaptación continua y mejores prácticas de control de calidad en sus iteraciones. Adoptan prácticas como el despliegue y la integración continua, usando tecnologías que automatizan los pasos para optimizar el lanzamiento y el uso de productos. Además, la Gestión Ágil de Proyectos exige que los equipos evalúen continuamente el tiempo y el costo a medida que avanzan en su trabajo. Para esto, utilizan gráficos “velocity”, “burndown” y “burnup” – para medir su trabajo – , en lugar de gráficos de Gantt e hitos del proyecto para realizar un seguimiento del progreso.

La Gestión Ágil de Proyectos no requiere la presencia o participación de un Gerente de Proyectos, ya que, a pesar de que es esencial para el éxito bajo las metodologías tradicionales de entrega de proyectos, como el modelo en cascada (donde el puesto gestiona el presupuesto, el personal, el alcance del proyecto, la calidad, los requisitos y otros elementos clave), este rol, bajo APM, es distribuido entre los miembros del equipo.

Por ejemplo, los objetivos de proyecto son establecidos por el dueño del producto, mientras que los miembros del equipo reparten la programación, los informes de progreso y las tareas de calidad. Ciertos enfoques ágiles agregan otras capas de gestión; el enfoque Scrum es uno de ellos, el cual pide a un “scrum master” que ayude a establecer prioridades y guiar el proyecto hasta su finalización.

De todas formas, los gerentes de proyectos no se encuentran obsoletos en la Gestión Ágil de Proyectos. Aún en muchas organizaciones se encuentran trabajando en proyectos Agile, particularmente aquellos más largos y complejos, pero las organizaciones generalmente colocan a estos gerentes en un rol más de coordinador, y el propietario del producto asume la responsabilidad de la finalización general del proyecto. Debido a este cambio en el trabajo de gerentes de proyecto dentro de equipos ágiles, la Gestión Ágil de Proyectos requiere que los miembros del equipos sepan cómo trabajar y desenvolverse de esta nueva forma. Estas personas deben estar dispuestas a colaborar tanto entre ellos como con los usuarios, y además, deben poder comunicarse de la forma correcta para mantener los proyectos encaminados. Por último, deben sentirse capacitados para tomar las medidas adecuadas en los momentos correctos y mantenerse al día con los horarios de entrega.

La historia de la Gestión Ágil de Proyectos

El siglo XXI vió un rápido crecimiento en el uso de la metodología de la Gestión Ágil de Proyectos, particularmente en el desarrollo de proyectos de software y otras iniciativas de IT.

Sin embargo, el concepto de desarrollo continuo se remonta al mitad del siglo XX, tomando distintas formas a lo largo del tiempo y siendo defendido por diferentes líderes a lo largo de las décadas. Por ejemplo, la creación Rápida de Prototipos de Producción Iterativa (RIPP) de James Martin, fue un enfoque que sirvió como premisa para el libro Rapid Application Development de 1991 y el enfoque del mismo nombre, RAD.

También, un marco específico de gestión de proyectos ágiles que ha evolucionado en los últimos años es, el ya mencionado, Scrum. Esta metodología cuenta con un propietario del producto que trabaja junto con el equipo de desarrollo para crear una cartera de productos, una lista priorizada de las características, funcionalidades y arreglos necesarios para entregar un sistema de software exitoso. El equipo luego entrega las piezas rápidamente.

El proceso básico/ Lo importante de la Gestión Ágil de Proyectos

El objetivo de Agile es producir ciclos de desarrollo más cortos y lanzamientos de productos más frecuentes que la gestión tradicional de proyectos en cascada. Este período de tiempo más corto permite que los equipos de proyecto reaccionen a los cambios en las necesidades del cliente de manera más efectiva. Como se dijo antes, se pueden usar algunos marcos de gestión de proyectos ágiles diferentes (como Scrum) pero cada metodología de proyecto ágil seguirá el mismo proceso básico, que incluye:

1. Planificación del proyecto: Antes de comenzar, el equipo debe comprender el objetivo final, el valor para la organización o el cliente y cómo se logrará.

2. Creación de la hoja de ruta del producto: un desglose de las características que conformarán el producto final. Este es un componente crucial de la etapa de planificación, porque su equipo desarrollará estas características individuales durante cada sprint.

3. Planificación de lanzamiento: un plan de alto nivel para lanzamientos de funciones y al comienzo de cada sprint, volver a visitar y reevaluar el plan de lanzamiento para esa función.

4. Planificación de Sprint: Antes de que comience cada sprint, las partes interesadas deben planificar lo que cada persona logrará durante ese sprint, cómo se logrará y evaluar la carga de tareas. Es importante compartir la carga de manera uniforme entre los miembros del equipo para que puedan realizar sus tareas asignadas durante el sprint.

5. Daily Meetings: Realizar una breve reunión diaria para ayudar al equipo a cumplir sus tareas durante cada sprint y evaluar si es necesario realizar algún cambio,

6. Revisión de Sprint y retrospectiva: Después del final de cada sprint, el equipo llevará a cabo dos reuniones: primero, realizará una revisión del sprint con las partes interesadas del proyecto para mostrarles el producto terminado. Luego, tendrá una reunión retrospectiva de sprint con sus partes interesadas para discutir qué salió bien durante el sprint, qué podría haber sido mejor, si la carga de tareas fue demasiado pesada o demasiado ligera para cada miembro, y qué se logró durante el sprint.

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Pros y contras

Los defensores de la Gestión Ágil de Proyectos, argumentan que la metodología envuelve numerosos beneficios tales como:

  • El despliegue rápido de soluciones
  • El uso eficiente de los recursos
  • Mejor flexibilidad y adaptabilidad a los cambios necesarios
  • Mayor rapidez para detectar los problemas
  • Soluciones más rápidas
  • Una creciente colaboración con los usuarios
  • Productos que conocen mejor las necesidades del consumidor/ cliente/usuario

Sin embargo, también hay posibles inconvenientes, como la tendencia de los proyectos a desviarse, la falta de documentación y los resultados menos predecibles. Debido a que la gestión ágil se basa en la capacidad de tomar decisiones rápidamente, no es adecuada para organizaciones que tienden a deliberar sobre cuestiones durante un período prolongado o para aquellas que toman decisiones ante un comité.

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Metodología Scrum

Por lo general, cualquier producto o servicio que quieras desarrollar implicara un esfuerzo conjunto de muchas personas, entidades e interesados (stakeholders).

Dentro de un equipo, seguramente multidisciplinar contaras con diseñadores, equipo de desarrollo, ingenieros de producto, marketing, ventas, etc que deben trabajar de forma conjunta y coordinada si queremos llevar el proyecto en cuestión a buen puerto.

Por norma general, también debemos contar con un tiempo y un presupuesto determinado para entregar los resultados del proyecto.

Si a esto le sumamos que, en muchas ocasiones, los requisitos del proyecto no están bien definidos o incluso que las demandas de los clientes pueden variar, la gestión del proyecto en cuestión y alcanzar unos resultados tangibles y valiosos para el cliente puede convertirse en una pesadilla.

Desde principios de la década de los 70, se viene trabajando con varias metodologías buscan superar estas dificultades.

Una de las más extendidas y más conocidas es la metodología conocida como “Waterfall” (o Cascada), que esta dividida en distintas fases:

  • Requisitos
  • Diseño
  • Desarrollo
  • Calidad
  • Entrega

Pero el problema de la metodología “Waterfall” es que cada fase debe completarse antes de poder pasar a la siguiente fase.

Esta metodología esta diseñada precisamente para no introducir cambios una vez que los requisitos iniciales han sido establecidos. Para proyectos donde el resultado final es de sobra conocido se trata de una metodología completamente optima.

Lo normal en estas metodologías es que cualquier cambio implica la aprobación de varios niveles antes de que ningún cambio pueda ser introducido.

Desde hace ya muchos años, el tamaño y la complejidad de los desarrollos (software, hardware, producto y servicios en general) ha aumentado de forma drastica.

A medida que dichos proyectos desarrollados por la industria iban aumentando en complejidad, la incertidumbre acompaño a estos proyectos y los resultados obtenidos muchas ocasiones no era el esperado, implicando perdidas importantes y en muchas ocasiones implicando la perdida de una posición competitiva determinada por parte de la empresa.

Desde la década de los 80, se ha venido trabajando en el desarrollo de nuevas metodologías que pudieran aportar nuevos enfoques a los proyectos que desarrollaba la industria teniendo en consideración los cambios en las estructuras empresariales y en los mercados.

Algunas de estas nuevas metodologías son:

  • Crystal Clear
  • Extreme Programming
  • Kanban
  • Scrum
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¿Qué es Scrum?

Scrum es una metodología que facilita el trabajo el trabajo en equipo a la hora de desarrollar proyectos.

Mediante esta metodología, incentivamos que el equipo aprenda a base de la experiencia pasada, fomentamos la autoorganización y la reflexión sobre hitos alcanzados asi como por los resultados positivos y negativos.

Por lo tanto, Scrum esta compuesto por un conjunto de herramientas, prácticas, normas y roles que funcionan en conjunto para facilitar y ayudar a los equipos a alcanzar cotas mayores y poder entregar resultados tangibles sobre un proyecto en cuestión.

La metodología Scrum se basa en un principio de transparencia entre todas las partes interesadas (equipo, cliente y stakeholders), la revisión continua del trabajo llevado a cabo y la adaptación a los requisitos cambiantes impulsados por el cliente, el mercado o por la incertidumbre inicial del proyecto.

A pesar de que la metodología Scrum ha sido impulsada para el desarrollo de software desde sus inicios, lo cierto es que los principios y las practicas abanderadas por esta metodología permiten que sea aplicada en muchos otros tipos de proyectos y sectores, haciendo que la popularidad de la metodología haya crecido mucho estos últimos años.

La relación entre la filosofía ágil y la metodología Scrum

Es muy habitual que se acaben confundiendo ambos términos (Agile y Scrum) ya que ambos están centrados en el progreso continuo, que forma parte del pensamiento ágil. Sin embargo podemos definir Scrum como una metodología de trabajo y Agile como una filosofía de trabajo.

¿Y qué diferencia hay? Veamos algunos ejemplos para entenderlo mejor.

Una organización, empresa y/o persona no puede “volverse ágil” de la noche a la mañana solo por pensar bajos los criterios de la filosofía ágil, ya que “volverse ágil” requiere de un trabajo considerable, involucración de todo el equipo…

Pero si es posible comenzar a usar un marco de referencia como Scrum (metodología) para comenzar a pensar de forma ágil y comenzar a desarrollar hábitos ágiles dentro de una organización

Como marco de trabajo, la metodologia Scrum se basa en el aprendizaje y el ajuste continuo a los factores y condicionantes del proyecto que fluctuan con el avance del propio proyecto.

Por lo tanto, la metodologia Scrum se fundamente en que el equipo de trabajo no lo sabe todo al comienzo de cualquier proyecto y que el desempeño del equipo y los resultados del proyecto avanzaran a traves de la propia experiencia surgida del proyecto.

Un elemento fundamental de la metodologia Scrum es que esta diseñado para que los equipos se puedan adaptar de forma natural a las condiciones y requisitos cambiantes del cliente mediante una integración efectica de las demandas del cliente y ciclos de trabajo cortos para quelos equipos puedan aprender y testear con el cliente lo más rapido posible.

Otro elemento a tener en consideración con Scrum es que a pesar de tratarse de una metodologia bien definida, también permite una adaptación a las necesidades de cada organización.

¿Qué incluye la Metodología Scrum?

La metodologia Scrum, aunque no nos lo parezca, incluye las mimas actividades que la metodologia Waterfall (Cascada) pero la gran diferencia deriva en que en vez de implementarlas en fases secuenciales, las mismas actividades son trabajadas en ciclos más cortos, denominados iteracciones o sprints.

De esta manera, la metodología Scrum permite crear una solución (producto o servicio) de forma incremental, mejorando la solución construida en cada iteracción, bien agregando funcionalidades demandas por el cliente, eliminado aquellas que no aportan valor o bien mejorando las ya desarrolladas en etapas anteriores.

Un elemento muy importante de la metodología Scrum son los distintos mecanismos de retroalimentación para el equipo a fin de garantizar que:

  • Todos los integrantes del equipo comprenda su rol y sean conscientes de sus responsabilidades.
  • Que los problemas se identifique y se corrijan lo más rapido posible.
  • Que el usuario final y los clientes vean resultados tangibles sobre la solución en desarrollo y aporten el feedback oportuno.
  • Que los stakeholders vean el progreso del equipo y los resultados tangibles de la solución y puedan facilitar la eliminación de actividades (requisitos, funcionalidades…) innecesarias.

Conceptos erróneos sobre la metodología Scrum

A pesar de que la metodología Scrum ya viene usándose desde hace más de 20 años, lo cierto es que aun existen multitud de conceptos erróneos alrededor de la metodología y su aplicación.

Vamos a ver algunos de ellos:

  • Scrum es aplicable a todo tipo de proyectos.

Eso es completamente incorrecto. La metodología Waterfall es perfecta para proyectos con requisitos claramente definidos y con muy poca o nula variación en el alcance del proyecto. Por ejemplo, proyectos de construcción o proyectos con aplicación de regulación muy estricta.

  • Cualquier organización puede adaptar la metodología Scrum.

Incorrecto. Las organizaciones también deben adaptar su cultura para implementar Scrum, ya que hacerlo requiere no sólo la aceptación de los equipos de desarrollo sino también de los gerentes, resto de áreas/departamentos de la empresa y por supuesto de los clientes de la empresa.

  • Scrum no tiene restricciones de tiempo o presupuesto.

Incorrecto. En metodologías ágiles como Scrum, los recursos y el tiempo son fijos, mientras que el alcance no lo es. La definición al inicio del proyecto de los recursos disponibles y el tiempo establece un limite superior en el número de sprints en los que será necesario desarrollar el proyecto. Eso significa que el proyecto en desarrollo debe entregar al cliente un resultado tangible que cumpla como mínimo con los requisitos mínimos del cliente y a poder ser que supere el umbral de los requisitos máximos definidos al inicio del proyecto.

  • Cuando los recursos son limitados, los proyectos pueden ahorrar dinero al desempeñar la misma persona los roles de Scrum Master y Product Owner.

Incorrecto. Estos roles tienen diferentes responsabilidades y aplicando la metodologia Scrum actúan como un sistema de control y equilibrio entre ellos. El desempeño de ambos roles por la misma persona elimina ese equilibro y puede afectar al desempeño del equipo y los resultados del proyecto.

  • El rol más importante en Scrum es el del Scrum Master.

Incorrecto. Todos los roles en Scrum tienen un propósito distinto y unas responsabilidades determinadas. Todos juegan el mismo papel en el éxito del proyecto.

  • No es necesario llevar a cabo un diseño definido o elaborar una documentación detallada para aplicar la metodologia Scrum.

Incorrecto. El objetivo de Scrum es realizar las tareas ( como el diseño y la documentación justificativa) de forma incremental y en el momento oportuno. Para aplicar la metodologia con éxito, cada proyecto debe tener una visión clara y un diseño definido.

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Conclusión

Scrum es una metodologia muy efectiva y muy simple de comprender pero a menudo bastante dificil de implementar debido al cambio radical que implica con respecto a las metodologias más tradicionales que llevan implementadas en las empresas durante muchos años (incluso decadas) y que generan reticencia al cambio.

Agile: Conceptos, Recursos, Formación...

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