Crear startup

¿Alguna vez has soñado con ser tu propio jefe?

Emprender y crear una nueva empresa es el sueño de muchos, principalmente teniendo en cuenta la oportunidad de tener una mejor calidad de vida que nos puede proporcionar el hecho de montar una startup.

Hoy, más que nunca, existen las condiciones y tenemos a mano las herramientas para crear un proyecto y montar un negocio de forma mucho más rápida y sencilla que en épocas anteriores.

Además, contamos con la posibilidad de testear la idea y el modelo de negocio en el mercado prácticamente en el acto, de forma muy rápida, como lo sugieren muy claramente, por ejemplo, los conceptos de la metodología Lean Startup.

Pero, ¿cómo podemos ser emprendedores de éxito y minimizar los riesgos para concretizar una idea de negocio? Echemos un vistazo, entonces, a algunas pautas e informaciones indispensables para empezar a dar los primeros pasos en el mundo de las startups.

¿Cómo crear una startup?

Crear una startup desde cero implica creatividad, motivación, ingenio, y adaptación, entre otros factores clave.

No existen dos startups iguales. Por eso responder a la pregunta de cómo crear una startup no resulta fácil.

Sin embargo, podemos guiarnos e inspirarnos a través de la experiencia acumulada por los emprendedores que ya han pasado por esas fases anteriormente.

Una buena guía para orientarnos en los primeros pasos, y que puede servirnos para cuestiones más prácticas o técnicas, es saber por qué queremos construir un negocio. Y esto va más allá de la cuestión monetaria.

Lo que tenemos que tener bien claro es qué valor vamos a estar aportando con nuestra idea, cuál necesidad vamos a ayudar a resolver, cómo mejoraremos la vida de las personas que harán uso de nuestro proyecto.

Una startup, a diferencia de una empresa tradicional, tiene mucho que ver con lo humano, con los valores y las necesidades de las personas y cómo podremos ofrecer una calidad de vida mejor para ellas, cuál será nuestro granito de arena para mejorar el día a día para aquellos que confiaron y compraron lo que les ofrecimos.

¿Cuáles son los pasos para crear una startup desde cero?

Si quieres emprender es necesario que sepas que, para montar una empresa, existen ciertos factores esenciales que no puedes dejar de lado. Veamos cuáles son los principales pasos para crear una startup:

Idea

Obviamente, todo comienza por la idea. Ya sea un producto o servicio, la idea es el germen fundamental.

Recuerda: una startup es un negocio que comienza en pequeño pero altamente escalable, en general relacionado con el sector tecnológico, con foco en un crecimiento rápido a través de una innovación.

O sea, crear un negocio de este tipo implica que tengamos entre manos una idea innovadora y disruptiva.

Puede ser muy útil a la hora de estar definiendo una idea responder algunas preguntas para saber, por ejemplo, en qué se diferencia la idea de otras ya similares, quiénes podrían estar interesados en la idea, por qué comprarían lo que ofrecemos, quiénes son nuestros competidores, entre otras.

De cualquier forma, no te preocupes, hay muchas ideas en el aire, siempre están surgiendo necesidades y mercados nuevos. Por lo tanto, además de la idea, debemos darles la misma atención a los próximos puntos.

Equipo

Si hay algo que es fundamental por unanimidad según todos los emprendedores de startups así como de los inversores, es la importancia de contar con un buen equipo.

Las startups se diferencian de otras empresas por la gran relevancia que tiene el factor humano. Todos están allí por un motivo que va mucho más allá de ganar dinero.

Al igual que comenzamos este texto preguntándonos si alguna vez habíamos soñado con ser nuestros propios jefes, nuestros socios y empleados también tienen sus propios anhelos.

Entre ellos pueden ser también mejorar la calidad de vida, trabajar en algo que sea mucho más satisfactorio, desarrollar algo que aporte valor, sentirse realizados, asumir más responsabilidades, ser escuchados, entre otros.

Siendo así, podemos afirmar que quien está involucrado en crear o formar parte de un proyecto de este tipo, está trás una misión y, como si de un evento deportivo se tratara, se viste la camiseta de la empresa.

Por lo tanto, contar con las personas ideales para cada puesto de trabajo, tener una buena comunicación y respeto mutuo deben ser principios que no pueden faltar. Como dijimos, ideas hay muchas, pero un buen equipo ya es un poco más difícil de conseguir.

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Mercado

A la hora de definir la idea, debemos preguntamos quiénes la comprarían.

Para ello, resulta indispensable realizar un apropiado estudio de mercado para tener los pies sobre la tierra y conocer con mayor exactitud las posibilidades que tenemos frente al mundo o, dicho de otra forma, la viabilidad comercial del proyecto.

Para saber si nuestra idea puede llegar a ser rentable, necesitamos conocer en detalle datos e informaciones acerca de nuestro público objetivo, posibles clientes, competidores, y analizar también con detalle los costes e inversiones para materializar la idea.

Los principios de la metodología Lean Startup se aplican perfectamente tanto antes como durante el lanzamiento del proyecto.

Ten en cuenta también que este proceso no termina una vez lanzado el producto o servicio al mercado.

Es necesario acompañar siempre las tendencias de mercado y consumo, principalmente cuando, como sucede actualmente, la información y preferencias de los consumidores avanzan y cambian a velocidades nunca antes vistas.

Estrategia

Tenemos una buena idea, contamos con un buen equipo e identificamos que hay un mercado dispuesto a comprar nuestro proyecto. ¿Y ahora qué? Es hora de pensar en la estrategia.

La estrategia consiste, entre otras cosas, en:

  • Identificar y darle forma al elemento que es el diferenciador de nuestra idea de las otras.
  • Esclarecer bien quiénes serán los buyers personas y cómo llegaremos a ellos, o sea, los canales que utilizaremos para dar a conocer el producto/servicio y cómo lo distribuiremos.
  • Pensar la identidad que le daremos a la marca.
  • Planificar el desarrollo del producto mínimo viable.
  • Definir con la mayor precisión posible cuáles serán los costes de la empresa.
  • Pensar cómo obtendremos las inversiones que necesitamos.
  • Definir las metas y estrategias comerciales.

Finanzas y Leyes

Uno de los elementos anteriores hace referencia a definir los costes. Esto es sumamente importante y delicado. Para ello debemos contar en nuestro equipo con una persona idónea para encargarse de las cuentas.

Pero también es muy necesario, principalmente en las startups y su entorno natural que es la tecnología en donde todo avanza muy rápido, que seamos plenamente conscientes tanto de las leyes que afectan a nuestro proyecto (si es una aplicación, por ejemplo, debemos considerar las leyes de protección de uso de datos personales) como también los derechos que nos corresponden, y esto incluye los derechos de propiedad intelectual, patentes y afines.

Inversiones

Habiendo definido los costes (fijos y variables, como así también la inversión necesaria para el desarrollo del producto mínimo viable) debemos poner manos a la obra y pensar cómo conseguiremos las inversiones necesarias para crear una startup desde cero.

Para ello tenemos varias posibilidades:

Rondas de financiación

Teniendo a mano los números de algunos de los puntos anteriores —como la estrategia comercial y los costes, por ejemplo— podemos valorar esta opción, que es una de las más populares entre inversores y startups, y que consiste en abrirles la puerta a nuevos socios para que inviertan obteniendo a cambio una participación en la empresa y, si todo sale bien, beneficiarse ambas partes de los beneficios obtenidos.

Préstamos bancarios

Esta es una clásica opción empresarial en donde una entidad financiera, como el banco, nos presta una cantidad para llevar adelante nuestro proyecto. Para ello es necesario contar con un plan de negocios muy bien desarrollado. El punto en contra de esta opción es que, si las cosas no salen según lo esperado, igualmente debemos apañarnos para devolverle el dinero al banco.

Crowdfunding

Sin duda una de las mejores y más efectivas de las opciones, consiste en una financiación colectiva a través de internet. Actualmente existen distintas plataformas conocidas que se encargan de este tipo de procesos. Las recompensas para quienes invierten una cantidad por este medio pueden ser muy variadas, dependiendo del proyecto o de los recursos, siendo algunas de ellas simbólicas (una mención en el proyecto), físicas (un producto), de servicios (un entrenamiento o curso) o personalizadas (conocer al equipo fundador).

Business Angels

Es un tipo de inversor que, en general, ya cuenta con experiencia y dinero, y ayuda tanto financiera como intelectualmente al equipo que construye un negocio. Conseguir un business angel es una opción fantástica, ya que es posible contar con la guía de primera mano de un empresario e inversor con conocimiento en el asunto y que puede dar el incentivo, la frescura, las ideas y la motivación clave para asegurar el éxito de todas las partes.

Por supuesto que existen muchos otros factores a tener en cuenta, pero estos puntos son básicamente todo lo que se necesita para dar el punto de salida a nuestro proyecto.

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