¿Qué es Lean?

Lean es un sistema y una filosofía que apuesta por la mejora constante de los procesos de fabricación y servicios, y que busca la eliminación de todo lo que no aporta valor o es inservible.

¿Sabes qué empresas como Nike, Kimberley – Clark Corporation, Caterpillar Inc, Intel, Illinois Tool Works, Textron, Parker Hannifin, John Deere, Ford o Toyota son líderes en sus respectivos mercados?

Y ¿cómo lograron esto? ¿existe una fórmula?

Pues, todas estas organizaciones reconocidas a nivel mundial han implementado el método Lean. Si nunca has escuchado de él, a continuación, te lo explicamos todo. 

¿Qué conforma Lean?

Este método busca eliminar todos los desperdicios y tareas que no contribuyan con aumentar o agregar valor a cualquier proceso en general, ya sea de fabricación o de entrega de un servicio a un cliente.

De esa forma, con la eliminación de lo que no sirve, la empresa podrá mejorar resultados en áreas como la productividad, la competitividad y la rentabilidad.

Todas estas acciones influyen directamente en la empresa y agregan valor al producto y al proceso en su conjunto.

La metodología Lean, una filosofía de mejora continua, es lo que han aplicado las grandes organizaciones mundiales que hemos mencionado anteriormente.

Los beneficios de la metodología Lean no solo pueden implementarse en grandes conglomerados empresariales, sino también en pequeñas, medianas empresas, así como en startups y emprendedores.

¿Dónde nace la propuesta Lean?

Tiene su origen en Japón y para ser más precisos en el período de posguerra.

En ese entonces, tras la guerra, el país asiático quedó completamente en la ruina.

Esta situación repercutió gravemente en su producción, la cual se volvió hasta diez veces menor que la de Estados Unidos.

En este contexto, Taiichi Ohno, un ingeniero industrial de origen japonés, visitó las plantas de producción del país norteamericano y quedó, totalmente, sorprendido al ver la implementación del modelo de gestión que usaban y que les permitía tener óptimos procesos en todas sus fases de producción.

Tras su vuelta a Japón, Taiichi Ohno se propuso trasladar estas ideas a la industria japonesa.

Decidió implementarla en la emergente empresa Toyota.

Sin embargo, el impulso de Ohno no fue suficiente. Los principios de fabricación y producción exportados desde la industria estadounidense fallaron en la industria japonesa.

Pese a ello, en la industria japonesa no se quedaron con los brazos cruzados.

Es así que se apostó por mejorar este sistema de producción y ajustarlo a la realidad industrial que manejaban.

Es en ese momento que ve la luz la idea de Lean Manufacturing, dejando así atrás a la metodología, que solía denominarse “estilo Toyota”.

Actualmente, este sistema de producción se le denomina, simplemente, Lean y a partir de esta idea vieron la luz muchas aplicaciones para diferentes objetivos empresariales, como por ejemplo la implementación de metodologías para los proyectos de startups y para emprendedores conocida como Lean Startup.

En resumidas cuentas, la característica principal de Lean es brindar el mayor valor posible disminuyendo, a la par, el desperdicio, lo que no sirve.

Ahora que ya conoces que es Lean, vamos a seguir con más conceptos.

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Filosofía Lean

La metodología Lean observa y define un listado de defectos que suelen presentarse en algunas organizaciones empresariales.

Según la filosofía Lean, implementar la propia metodología de trabajo ayuda a generar soluciones a dichos problemas. 

Algunos de los defectos que identifica la metodología Lean es el de la sobre-producción.

Esto está referido a fabricar o producir, de forma rápida y continua, lo que genera una gran pérdida de tiempo en las fases de validación y resolución de incidencias posteriores.

Otro de los problemas que ayuda a detectar la filosofía Lean es el transporte ineficiente, tanto de materia prima, información o incluso personal, así como la disposición de fases inservibles que no aportan valor para satisfacer al cliente.

Contar con malos inventarios; no adecuar al límite las operaciones humanas para no malgastar tiempo en rutinas; fabricar productos con defectos que requieren ser reparados posteriormente; incrementa finalmente el precio final del producto y; por último, no aprovechar el valor y la inteligencia humana de los trabajadores en las empresas son otros de los efectos que pueden ser detectados y corregidos por la filosofía Lean.

Por lo tanto, si o si, eliminar todos los desperdicios implica que el producto mejore según la metodología Lean.

Gracias a estos errores que identifica el pensamiento Lean nacen los fundamentos de Lean Manufacturing, el cual tiene como ideas principales el apostar por la máxima calidad de un determinado producto; que no cuente con defectos; la identificación y rápida respuesta a todos los problemas que se puedan presentar.

Y es que nunca, y este es un principio de Lean que siempre
 debe dar vueltas en tu cabeza, un producto con errores y defectos,
debe salir de la empresa.

¿Te imaginas lo peligroso que pueda ser que llegue al mercado y ponerlo en manos de un cliente?

Uno de los valores que suele causar más inspiración es el de la mejora continua y constante.

Cabe señalar que hay distintos tipos de desperdicios que pueden estar ligados al factor tiempo, de personal, demora en la toma de decisiones, entre otros aspectos más.

Vale precisar que el producto perfecto, sin ningún error o defecto, no existe. No obstante, el continuo desarrollo permitirá que el producto mejore y pueda resultar más atrayente para los clientes. Y eso es la meta de la industria.

Cabe resaltar que la búsqueda de la mejora continua es una máxima que deben perseguir todos los miembros de la empresa desde los directivos hasta el último colaborador.

Y eso es por lo que apuesta la metodología o cultura Lean: implantar una filosofía de mejora.

Tienes que entender que los diversos procesos que acontecen en una empresa deben responder a una determinada demanda.

Contar y tener la capacidad de stock de los productos en el instante en que se necesitan y así satisfacer una necesidad de los clientes.

Los grupos empresariales que decidan adoptar el pensamiento o cultura Lean tendrán que ser sumamente flexibles.

De igual forma, deberán elaborar y producir, eficazmente, una serie y variedad de productos.

Esta última acción no tiene por qué quitar la eficacia ni disminuir los volúmenes de las producciones. Un punto importante que destaca la filosofía Lean es que debe existir una buena relación y comunicación con los proveedores.

Edificar y sostener una serie de relaciones, a plazos largos, debe ir acompañado de la adopción de acciones para combatir los riesgos.

Que la ardua y constante búsqueda de la calidad, de un determinado producto, forme parte de cada uno de los integrantes de la empresa y sus proveedores. De eso se trata la filosofía Lean.

De esa forma, esta metodología ha sostenido un gran revuelo en el sector industrial. Y es que, como pueden apreciar actualmente, la empresa Toyota es todo un gran referente en el mundo de los automóviles y eso se lo ha ganado gracias a que implementó el sistema de producción o pensamiento Lean.

Y no solo eso, gracias a estos principios Japón ostenta hasta hoy el segundo puesto en la mejor economía mundial.  

Es así que, de acuerdo a todo lo mencionado, los principios de Lean en la manufactura son una gran fuente de inspiración y completamente aplicables para proyectos y acciones de emprendimiento.

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