Incubadora de empresas: ¿Qué es y cómo funciona?

El éxito de los negocios está condicionado por nuestras habilidades para entender el mercado y desarrollar un producto – y un modelo de negocio – que sea atractivo para el mercado y el nicho que hemos escogido.

También intervienen factores como el momento en que entramos al mercado (timming) y seguramente también un poco de suerte.

Pero también es cierto que el proceso para crear una startup con altísimas probabilidades de triunfar se puede diseñar y poner en marcha basándonos en conocimiento y acompañamiento experto validado.

Haciendo un símil algo lejano, una incubadora de empresas no es muy distinta de una incubadora para un recién nacido ya que ambas son una herramienta que ayuda a madurar.

¿Qué es una incubadora de empresas?

Las incubadoras de empresas ayudan a madurar a las empresas y startups que participan en sus programas, aportándoles un entorno seguro, con apoyo y acompañamiento y las incubadoras para recién nacidos, también aportan un entorno seguro, estable, etc.

En una incubadora de bebés, el recién nacido pasa un tiempo para terminar de adquirir las capacidades para enfrentarse al mundo, ¿cierto? Pues salvando las distancias con la similitud que hemos usado, una idea de negocio que entra en una incubadora de empresas sale fortalecida para enfrentarse al mercado y al mundo real.

Para que quede una definición de qué es una incubadora de empresas:

Se trata de un programa específico con una determinada organización que tiene como fin ayudar a empresas, ideas de negocios o startups, a que fortalezcan sus conocimientos y habilidades, así como capacidades logrando así que disminuya la probabilidad de fracaso.

Características de una incubadora de empresas

Bien, ahora que ya tenemos una primera definición, vamos a entrar en detalle sobre las características de una incubadora empresarial.

Una de las principales características de una incubadora de empresas es que fomenta el crecimiento natural del negocio y esto lo hace al ofrecer herramientas de alto valor.

Es común encontrar en una incubadora de empresas formación constante para que las empresas participantes adquieran habilidades y capacidades en las áreas fundamentales de cualquier proyecto empresarial incipiente, como pueden ser: metodología Lean Startup, modelos de negocio, marketing, equipos, cliente, ventas, logística, operaciones, finanzas e inversión en startups, etc.

Además, por normal general, estos programas de incubación de startups vienen acompañados de servicios de asesoría y/o mentoring y en muchas ocasiones se incluye también un espacio físico en el cual se puede instalar la empresa durante un periodo determinado (desde semanas hasta años).

Aunque no es una característica común de las incubadoras de empresas, en algunas, las ideas de negocios pueden recibir alguna financiación.

Otra característica propia de este tipo de programas es que te ayudan desde que tu negocio es solo una idea. Más adelante te mostraré cómo funciona una incubadora de empresas.

Por último, en una incubadora, la idea de negocio, o negocio emergente, puede permanecer un periodo de tiempo determinado (según la incubadora, más corto o más largo).

Se procede de esta forma con la intención de aportar las mayores facilidades posibles a las startups y empresas emergentes, para que el proyecto empresarial madure, se fortalezca y tenga más posibilidades de sobrevivir en el mercado real.

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Ventajas

Las ventajas de entrar en este tipo de programas son claras y aquí te nombro algunas de ellas:

• Obtienes apoyo, asesoría y formación por expertos

Si eres un emprendedor inexperto, es probable que no manejes todas las variables que entran en juego para desarrollar una empresa y/o startup. Contar con el acompañamiento de expertos, no solo te da mejores oportunidades de éxito, sino que acorta tus tiempos.

El proceso de una incubadora de empresas está pensado para atacar todos aquellos aspectos que influyen en el desempeño de un negocio en el mercado. Como te comentaba arriba, con el acompañamiento de expertos puedes obtener un mejor resultado que si lo hicieras tu solo por tu cuenta.

• Cuentas con el respaldo de la incubadora

Esto, si bien no es un factor determinante, sí que puede darle un empuje a tu empresa y/o startup, recuerda que este es un ambiente en donde convergen varias ideas y emprendedores y eso ayuda a que, cuando salgas al mercado, ya existan empresas que te apoyen, que te recomienden o que, de alguna forma, aporten a tu crecimiento.

• Son un ecosistema ideal para conseguir financiación y conexiones.

Como te explicaba anteriormente, al estar en contacto con gente que quiere emprender o que ya lo está haciendo, es probable que puedas discutir sobre tus planes con otras empresas que puedan estar interesadas en invertir o financiar este tipo de proyectos empresariales.

Estructura de una incubadora de empresas

De manera muy genérica, en una incubadora de empresas existen tres etapas:

Pre-incubación

Esta es una fase previa al desarrollo del proyecto, pero no deja de ser importante. De hecho, es una etapa crucial, te explico.

En la pre-incubación se evalúa la idea de negocio y su viabilidad, lo que te ahorrará mucho tiempo si se determina que la idea que tienes no es rentable o apta para el mercado.

Ahora bien, en esta etapa no solo se descarta o se aprueba la idea, sino que se le da forma usando un plan de negocio. Como es de esperarse, si en esta etapa se optimiza el plan, también se define y optimiza el modelo de negocio que más le convenga a la empresa.

Como verás, en esta etapa se arma el esqueleto de tu negocio. Una vez que se tiene esto, pasamos a la incubación.

Incubación

En esta etapa no se deja de lado el plan de negocio, de hecho, es donde se fortalece cada área que conforma ese plan.

Pero ese fortalecimiento no deriva únicamente de la asesoría que puedas recibir, sino que pasas por un proceso de formación, pues eventualmente, tendrás que tomar decisiones sobre tu negocio y debes estar preparado para ello.

Sin dudas, todo el proceso supone aprendizaje, pero en la etapa de incubación está más orientado a la gestión futura de la empresa.

Este es un proceso largo y debe entenderse que es así, pues lo que se quiere lograr es la independencia de la empresa. Puede durar de uno a dos años.

Post-Incubación

En la incubación ya tu negocio debe estar listo para defenderse por sí solo, pero, aun así, existe la post incubación que se puede entender como una etapa intermedia que sirve para la adaptación de ese ecosistema controlado al mundo real.

En algunos casos, la etapa de post incubación puede incluir la creación de enlaces que ayuden a crecer tu negocio, o, nuevamente, la obtención de alguna financiación. Lo que sí es seguro es que seguirán las asesorías y las formaciones para que la empresa crezca.

No confundir la incubación de empresas con la aceleración de startups

Muchas personas tienden a confundir la labor de la aceleradora de startups con la de una incubadora de empresas.

Mientras que en una incubadora de empresas se busca un proceso natural, en una aceleradora de startups se quiere imprimir dinamismo, es decir, se busca el crecimiento más rápido ¿por qué?

Pues porque por norma general las empresas y startups que llegan a las aceleradoras de startups ya han pasado por ese proceso de madurez de la idea y están teniendo cierto éxito en el mercado.

¿Podrías pasar de una incubadora a una aceleradora?

Si por supuesto, y es más que recomendable. Si tu idea de negocio ya ha pasado por un proceso de incubación y tiene un modelo de negocio testeado, podría ser una buena opción formar parte de un programa de aceleración de startups precisamente para acelerar el crecimiento.

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¿Cómo saber sí una incubadora es lo que necesito?

Ahora que sabes qué es una incubadora, te puedes preguntar si es para ti. Y la respuesta no es tan obvia.

Entrar en una incubadora no depende exclusivamente de ti, de cierta forma, la incubadora debe ver potencial en tu idea para trabajar en su desarrollo.

Ahora bien, si asumimos que tu idea cumple con las características de innovación de una incubadora, debes plantearte entrar en el programa si sientes que puedes sacar algo de ello.

Como estarás rodeado de gente que es experta en su materia, seguramente tu conocimiento salga fortalecido. Dependerá mucho de la dinámica de trabajo con la que estés más cómodo.

¿Cómo elegir una incubadora?

En el mercado existen un abanico de incubadoras de carácter público y privado, pero más que eso:

  • Asegúrate que el ecosistema se ajuste a tus necesidades.
  • Verifica que los mentores y formadores tengan la experiencia que necesitas.
  • Investiga y concluye si los programas de formación serán realmente útiles.
  • Evalúa si el resto de los beneficios serán atractivos: networking, financiación, inversión…

Si estas pensando en formar parte de una incubadora de empresas o aceleradora de startups, no dudes en comentarlo con nosotros, podemos ayudarte a escoger el mejor programa para tu empresa y/o startup.

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